lunes, 5 de noviembre de 2012
Fuera de Juego
Gracias al puente del 1 de noviembre, he pasado 4 días de desconexión total y literal (ni 3G en el móvil ni nada) que me han venido de maravilla. Sin necesidad de irnos muy lejos, a unos 90 kilómetros de Madrid, nos plantamos en el pueblo de Berzosa de Loyoza, que ha sido mi refugio durante estos días.
El buen tiempo de los dos primeros días, nos permitió disfrutar de la naturaleza y hacer rutas por la sierra madrileña, entre ellas, bajar hasta el embalse de El Villar, el más antiguo de toda la Comunidad de Madrid y que aún hoy suminstra agua al Canal de Isabel II.
Tenía ya muchas ganas de volver a hacer una ruta de senderismo, disfrutando de la naturaleza, de la buena conversación con los amigos...
... y , cómo no, de una muy buena merecida comida para recuperar fuerzas.
Como las tradicionales migas...
O los riquísimos judiones.
Aunque la mayor parte del tiempo, la he pasado descansando, en casita, al lado del fuego, en mis labores...
Jugando a juegos de mesa (entre ellos, mi nuevo vicio, el Set)...
O haciendo amistades con los escasos habitantes del pueblo.
Todos los fines de semana deberían ser de cuatro días. Es mi conclusión.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Un lugar para este finde
Las últimas semanas han sido realmente estresantes a nivel laboral. Con semejante panorama, no sabéis lo feliz que estoy ante la idea de un fin de semana de cuatro días. Me voy a la sierra de Madrid, a una casita estupenda con chimenea, barbacoa y en medio del bosque. Pienso pasarme cuatro días leyendo, cocinando, haciendo trecking, tejiendo y sobre todo, durmiendo y desconectando. Y si cae el diluvio universal... que caiga.
Espero que vosotros también disfrutéis de un buen puente (si es que lo tenéis).
Foto aquí
Etiquetas:
fin de semana,
finde,
montaña
miércoles, 31 de octubre de 2012
Calabazas
Las únicas calabazas* que entran en mi casa son para hacer crema de verduras o bizcochos. Nunca he cortado una en plan Halloween. Normal por otra parte, ya que es una americanada. Sin embargo, parece ser que el tema va ganando adeptos también en España.
El año pasado hice una serie de entradas dedicadas a Halloween y, hoy po hoy, siguen siendo de las entradas que más visitas reciben en el blog (además de este, sobre cajas y palets). Así que he pensado que igual es que el tema interesa...
Por si acaso, aquí os vuelvo a dejar el especial Halloween, por si estáis pnsando en celebrarlo hoy.
Ideas para comer en una fiesta de Halloween
Ideas para decorar tu fiesta de Halloween
Disfraces para los peques en Halloween
¡Que paséis una noche de miedo!
Foto aquí
*Bueno, vale, de las metafóricas también han entrado...
Etiquetas:
calabazas,
decoración,
fiesta,
Halloween
lunes, 29 de octubre de 2012
Un concierto dominguero
Ayer la noche fui al concierto de los Scissors Sisters en la sala La Riviera. Es una de las salas con mejores acústica en Madrid para dar conciertos. Lástima que esté tan mal comunicada, la pobre.
El caso es que allí nos plantamos, un poco inesperadamente y lo pasamos bien no, lo siguiente. Qué grupo más marchoso, qué bailongos y qué majetes, la verdad. Lo pasamos muy bien.
La anécdota del día fue que un camarero me preguntó, y muy seriamente, "si yo también era heavy". Me enseñó su tatuaje de Obus y me comentó cuánto le gustó el concierto de Kiss.
Huelga decir que el heavy metal es un rollo que no va en absoluto conmigo. Tengo que empezarme a mirar en serio esta obsesión mía de la que os hablaba hace menos de una semana. He de revisar mi armario de esta temporada.
Como consecuencia de mis bailes de anoche y de la repentina ola de frío, hoy me he levantado con un cruce de resaca y resfriado que me trae loca. Y sólo es lunes. Aunqueeeee, no puedo dejar de escuchar y seguir bailoteando en la oficina este tema de las "hermanas tijeras".
viernes, 26 de octubre de 2012
Un lugar para este finde
Etiquetas:
bañera,
fin de semana,
finde,
pies
miércoles, 24 de octubre de 2012
Boost Plan
Sin entrar mucho en detalle, os cuento que parte del trabajo que hago consiste en mirar números y hacer análisis sobre ellos. De formación y vocación, soy periodista, así que os podéis hacer una idea de lo que me interesan a mí los números, los excels, las gráficas... La cosa se complica si, además, esos números van de la mano de nuestro mercado, nuestra crisis y un tanto por ciento de mi sueldo mensual.
Este último "quarter" (así es como llaman en mi empresa al trimestre de toda la vida, complicándome a mí la existencia, porque no me neguéis que "quarter" suena a a cuatro y no a tres, con lo cual yo a veces, meto meses de más, porque sí, soy así de básica con lo números, y no caigo a la primera en que un "quarter" es una "cuarta" parte del año y no un pack de cuatro meses, aunque venga a sonar como lo mismo)... Retomemos: Este último "quarter" ha sido un fiasco y la gráfica sale para abajo.
Ojo, aquí viene otra de las cosas fascinantes de los números: la gráfica sale para abajo, pero no porque tus cifras no hayan ido para arriba, sino porque un señor que no está aquí, sino allí, consideró hace un año (con una bola mágica, asumo) que este año tus cifras iban a ir aún más para arriba. Y así, entre tus números reales y las previsiones de este señor, de repente tienes un negativo, pero que no es real, sino inventado y más falso que las voces que oye Anne Germain. No sé si me explico.
Es como si tú vas a un examen, sacas un 8 y tu padre te dice "bueno, pero yo esperaba un 10" y concluye en que has sacado un -2. Así es como veo yo esto de los números, las gráficas y las tablas de Excel con "hipervínculos" a otras tablas de Excel, hipervinculadas entre sí. Ahora que venga un matemático y me diga que las mates son "ciencias exactas". ¿Exacto el qué? Un ocho es un ocho aquí y en Roma. Y que a mí un señor me diga que mi 8 es un -2 me irrita sobremanera (y me enfado e insulto y me mantengo en mis trece y empiezo a pensar en tatuarme que prefiero morir de pie a vivir de rodillas... así en un bucle infinito, muy propio de mí).
El caso es que el señor de allí (el que no está aquí y que no vio en su bola ni subidas de IVA ni nada), ha considerado que "muy malamente", que a dónde voy yo con un 8 pudiendo sacar un 10 y ha abierto un "gabinete de crisis" para establecer un plan de contingencia (que dicho bien es "boost plan") para ver si en el Q4 (osea, cuarto trimestre), recuperamos lo que hemos perdido en el Q3.
No sé vosotros pero, a mí se me hace raro considerar que he perdido algo que no he tenido. Se pierde un boli, un pendiente, se pierde un amigo, se pierde hasta el juicio... pero un dinero que no tienes, no se pierde. Eso también es así aquí y en Roma.
El "boost plan" viene a ser como una "brain storming" donde pones en un papel (si puede ser un Excel, mejor) las ideas que tienes para que tu gráfica vaya para arriba. A cada idea, le asocias los tantos por cientos que tú crees que subirá tu gráfica. ¿Cómo lo calculas? Pues vamos a ver, me han sugerido que "basándome en mi experiencia y en mis conocimientos del mercado". Eso es como cuando tu madre te pasa una receta y pone "echamos sal", que te quedas como, "ya mama, pero, cuánta, como para un enfermo de colesterol o como a una dorada a la sal". -"Pues hija, según tu propia experiencia".
Después de la bronca -no merecida, porque tenías un 8- del Q3, lo que te viene a la cabeza es: "No seas tonta, no finjas que eres de sobresaliente, vende que tú eres más de aprobado raspadito y así, si vuelves a sacar un 8, todo serán alegrías y sonrisas y si sacas sólo un aprobado, pues oye, como que tampoco decepcionas". Tiene toda la lógica del mundo. En mi cabeza. En los excels, no.
El señor de allí no quiere que le digas que eres sólo de "aprobado raspadito", él cree en ti, confía en ti y en todas las variables que tú no controlas para que se alíen los planetas, acontezca la cuadratura del círculo y tu nota final sea un 10. Es más, como te pide que este "quarter" hagas un sobreesfuerzo, espera que en lugar de un 10 ¡hagas un 12! ¿Qué mejor forma de compensar ese último -2, eh? Sonríes. Con un tic espasmódico en el ojo.
Finalmente, empujada por el señor de allí, animada por la emoción del momento y saber que tú eres la mejor, que tú vales, que tú puedes, qué todos te apoyamos, qué ya verás cómo sí... haces un "boost plan" que no te crees ni tú en tus mejores fantasías, todo son buenos propósitos, grandes expectativas y el optimismo fluye como una corriente entre mensaje y mensaje de Outlook.
Pero no. No te puedes engañar a ti misma porque una voz interior te alerta. Si la bola ya se equivocó a la alza cuando pidió un 10, ahora se equivoca "dos puntos" (porque esta gente cuenta así, con puntitos, como si hicieran croché) cuanto te pide un 12. Se les ha ido la bola, literalmente. Así que, cuando te apliquen la misma matemática que te permite perder cosas que no has tenido antes, resultará que el Q4 ha sido aún peor, porque has perdido 4 y ahora tienes un -4.
Esta es, a grosso modo, la razón básica por la que odio los MBA en general y especialmente a aquellos que lo utilizan como insignia de la inteligencia aplicada y se hacen jefecillos de empresas. Supongo que también es la razón por la que cateé estadística cuando estudiaba la carrera, porque no me creo los conceptos, porque los números son lo que son y no pueden ser otra cosa. Un 8 no puede ser un -2, del mismo modo que un perro no puede ser un gato, un tenedor no puede ser una cuchara, una falda un pantalón... o una periodista una estadista.
¿Estoy condenada a la decepción numérica eterna? El señor que vive allí y yo nunca nos pondremos de acuerdo. Seré el fracaso eterno...
¡Dadme un papel y boli que es lo mío! ¡Muerte al Excel! ¡Larga vida al Word!
Imágenes vía someecards
Este último "quarter" (así es como llaman en mi empresa al trimestre de toda la vida, complicándome a mí la existencia, porque no me neguéis que "quarter" suena a a cuatro y no a tres, con lo cual yo a veces, meto meses de más, porque sí, soy así de básica con lo números, y no caigo a la primera en que un "quarter" es una "cuarta" parte del año y no un pack de cuatro meses, aunque venga a sonar como lo mismo)... Retomemos: Este último "quarter" ha sido un fiasco y la gráfica sale para abajo.
Ojo, aquí viene otra de las cosas fascinantes de los números: la gráfica sale para abajo, pero no porque tus cifras no hayan ido para arriba, sino porque un señor que no está aquí, sino allí, consideró hace un año (con una bola mágica, asumo) que este año tus cifras iban a ir aún más para arriba. Y así, entre tus números reales y las previsiones de este señor, de repente tienes un negativo, pero que no es real, sino inventado y más falso que las voces que oye Anne Germain. No sé si me explico.
Es como si tú vas a un examen, sacas un 8 y tu padre te dice "bueno, pero yo esperaba un 10" y concluye en que has sacado un -2. Así es como veo yo esto de los números, las gráficas y las tablas de Excel con "hipervínculos" a otras tablas de Excel, hipervinculadas entre sí. Ahora que venga un matemático y me diga que las mates son "ciencias exactas". ¿Exacto el qué? Un ocho es un ocho aquí y en Roma. Y que a mí un señor me diga que mi 8 es un -2 me irrita sobremanera (y me enfado e insulto y me mantengo en mis trece y empiezo a pensar en tatuarme que prefiero morir de pie a vivir de rodillas... así en un bucle infinito, muy propio de mí).
El caso es que el señor de allí (el que no está aquí y que no vio en su bola ni subidas de IVA ni nada), ha considerado que "muy malamente", que a dónde voy yo con un 8 pudiendo sacar un 10 y ha abierto un "gabinete de crisis" para establecer un plan de contingencia (que dicho bien es "boost plan") para ver si en el Q4 (osea, cuarto trimestre), recuperamos lo que hemos perdido en el Q3.
No sé vosotros pero, a mí se me hace raro considerar que he perdido algo que no he tenido. Se pierde un boli, un pendiente, se pierde un amigo, se pierde hasta el juicio... pero un dinero que no tienes, no se pierde. Eso también es así aquí y en Roma.
El "boost plan" viene a ser como una "brain storming" donde pones en un papel (si puede ser un Excel, mejor) las ideas que tienes para que tu gráfica vaya para arriba. A cada idea, le asocias los tantos por cientos que tú crees que subirá tu gráfica. ¿Cómo lo calculas? Pues vamos a ver, me han sugerido que "basándome en mi experiencia y en mis conocimientos del mercado". Eso es como cuando tu madre te pasa una receta y pone "echamos sal", que te quedas como, "ya mama, pero, cuánta, como para un enfermo de colesterol o como a una dorada a la sal". -"Pues hija, según tu propia experiencia".
Después de la bronca -no merecida, porque tenías un 8- del Q3, lo que te viene a la cabeza es: "No seas tonta, no finjas que eres de sobresaliente, vende que tú eres más de aprobado raspadito y así, si vuelves a sacar un 8, todo serán alegrías y sonrisas y si sacas sólo un aprobado, pues oye, como que tampoco decepcionas". Tiene toda la lógica del mundo. En mi cabeza. En los excels, no.
El señor de allí no quiere que le digas que eres sólo de "aprobado raspadito", él cree en ti, confía en ti y en todas las variables que tú no controlas para que se alíen los planetas, acontezca la cuadratura del círculo y tu nota final sea un 10. Es más, como te pide que este "quarter" hagas un sobreesfuerzo, espera que en lugar de un 10 ¡hagas un 12! ¿Qué mejor forma de compensar ese último -2, eh? Sonríes. Con un tic espasmódico en el ojo.
Finalmente,
Pero no. No te puedes engañar a ti misma porque una voz interior te alerta. Si la bola ya se equivocó a la alza cuando pidió un 10, ahora se equivoca "dos puntos" (porque esta gente cuenta así, con puntitos, como si hicieran croché) cuanto te pide un 12. Se les ha ido la bola, literalmente. Así que, cuando te apliquen la misma matemática que te permite perder cosas que no has tenido antes, resultará que el Q4 ha sido aún peor, porque has perdido 4 y ahora tienes un -4.
Esta es, a grosso modo, la razón básica por la que odio los MBA en general y especialmente a aquellos que lo utilizan como insignia de la inteligencia aplicada y se hacen jefecillos de empresas. Supongo que también es la razón por la que cateé estadística cuando estudiaba la carrera, porque no me creo los conceptos, porque los números son lo que son y no pueden ser otra cosa. Un 8 no puede ser un -2, del mismo modo que un perro no puede ser un gato, un tenedor no puede ser una cuchara, una falda un pantalón... o una periodista una estadista.
¿Estoy condenada a la decepción numérica eterna? El señor que vive allí y yo nunca nos pondremos de acuerdo. Seré el fracaso eterno...
¡Dadme un papel y boli que es lo mío! ¡Muerte al Excel! ¡Larga vida al Word!
Imágenes vía someecards
Etiquetas:
boost plan,
ególatra,
excel,
oficina,
trabajo
martes, 23 de octubre de 2012
Ochos
Es posible que a vosotros, queridos lectores, esto no os parezca nada interesante. Sin embargo, a mí no me da ninguna vergüenza admitir que, aprender a tejer ochos, ha sido el acontecimiento más relevante de mi últlima semana.
Entendedme, sí, ha habido cosas de más importancia: fui al ballet, conocí a mi nuevo CEO, hice mi business plan para el 2013, fui al Tapapies, celebré que mi amiga en paro ha encontrado curro en plena crisis... hice cosas más interesantes. De todas esas cosas, me temo que sólo una tendrá eco en el tiempo: aprender a tejer ochos.
No puedo deciros aún qué es lo que estoy tejiendo porque alguna que otra persona que me lee lo recibirá de regalo en Reyes. Sí, ya estoy pensando en los regalos de Reyes y ya tengo clarinete qué va a recibir cada persona. Así soy yo.
Hoy vuelvo a tener clase de punto. No puedo estar más emocionada. No os hacéis una idea de lo enganchada que puedo llegar a estar, cómo me relaja y cómo me ayuda a desconectar del estrés que estoy teniendo estos últimos días.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















