miércoles, 8 de agosto de 2012

Mi viaje a USA: El Lejano Oeste

Hablar del Oeste Americano y pensar en las películas de vaqueros, John Wayne y Clint Eastwood, van de la mano. Aunque, afortunadamente, la costa oeste de Estados Unidos tiene mil cosas más, ver cumplidos todos los clichés que tu memoria cinematográfica de Western ha guardado, es un gustazo que bien merece una entrada por sí misma.

Empezamos por el pueblo de Calico (California), que se conserva tal cual era en 1881, como explotación minera...




El Gran Cañón del Colorado (Arizona)...



Aquí me tenéis, toda loca flipando con el tremendo paisaje.  Es imposible meter toda la inmensidad de este parque en una sola foto. Para que os hagáis una referencia más real de cómo es, en la siguiente foto he dejado unas personillas asomadas... ¿impresiona, no?


Y estando aún fascinada con este panorama, llegas a Antelope Canyon, cerca de Page (Arizona) y una no sabe si ponerse a fotografiarlo todo o, simplemente, quedarte en una esquinita observando las sorprendentes formas de este cañón y cómo incide en él la luz solar....




Sin duda, una de las cosas que más me ha impactado en este viaje: ver atardecer en el desierto. Tuvimos que parar el coche y detenernos a observar...


Y es que estamos atravesando el desierto, con todos los tópicos que una espera...





Tal y como nos habíamos prometido, al entrar a Monument Valley (Utah),  nos hicimos la foto de rigor en el mismo lugar en el que Forrest Gump decide parar de correr  (tranquilos, también la tengo de cara, jeje).


El parque nacional de Monument Valley debe aparecer en unos 2 millones de películas del género Western. Nunca jamás estuvo más justificado comprarse un sombrero vaquero y chupar una brizna de trigo, pero resistí la tentación.



Si buscáis en la siguiente foto la hilera de coches, os podéis hacer una idea de cuál es el tamaño real de las mesas (las formaciones rocosas) y sobre todo,  podéis hacer un ejercicio de imaginación para vernos a Q y a mí, con el coche (un Toyota Corolla) encajado en unas dunas de arena, inamovible y siendo rescatadas por unos italianos...


Una pequeña recompensa al llegar al motel: esta noche, chuletón a la parrilla y una cervecita fresca, que estamos casi en Arizona  (Estado orgulloso de su Gran Cañón) y donde aún hay asentamientos de indios navajos, con sus antiguas viviendas, aún utilizadas por los más ancianos




En Canyolands Park (Utah), cargamos con la mochila y nos fuimos a hacer rutas. Subir montañas, beber mucha agua, bordear cactus... las vistas y los arcos, bien merecían la pena.


La segunda gran sorpresa del viaje: Bryce Canyon (UT).  La mala suerte apareció este día y amaneció con lluvia...  El lugar es precioso, lleno de chimenas naturales y esta vez os digo muy seriamente que mis fotos no le hacen justicia y mucho menos con el cielo nublado y la neblina...




Aún así, nosotras no nos resistimos a hacer una ruta (que para eso hemos venido ¿no?).  Yo creo que esta ha sido una de las rutas más bonitas que he hecho en toda mi vida. Fascinante, impactante... he tenido que filtrar mil fotos para no cargaros con ellas.


Aunque al principio la lluvia nos dio cierta cancha... a la vuelta la ruta se complicó realmente, ya que el agua bajaba arrastando barro y el camino se volvió resbaldizo, cuesta arriba y con tramos estrecho de abismos a los lados.  Y sin embargo, a mí me encantó.


No menos tópico del Western,  Death Valley, que recibe ese nombre por la cantidad de personas que perecieron en medio de este valle mientras perseguían el sueño dorado de llegar a California...


En el punto más bajo del hemisferio norte (85,8 km por debajo del nivel del mar) la temperatura es tan alta, que alguien quiso probar si se puede freir un huevo.  Desde luego, químico no es, ya que sin aceite no lo fríe ni de coña, pero bueno, la sal ya estaba ahí.  Estuvimos a 49ºC.  (Verano en Sevilla, ¿no?)  De esta salina es la foto que os mostré aquí.



Para algunos, la imagen genérica de un desierto son las dunas de arena. Death Valley también las tiene...


Aunque a mí me gustó más lo que llaman "la paleta del pintor";  las formaciones de piedras que, con sus distintos materiales, hacen que cada una tenga una tonalidad distinta.


¿Os ha dado mucho calor leer este post? Aunque no lo parezca, las temperaturas fueron bastante agradables.  Sólo tuvimos un pequeño percance en el pueblo de Calico, pagamos la novatada de ir poco preparadas para el "far west".

** La ruta completa de mi viaje está en este enlace. Para leer sobre otras etapas, haz clic en este enlace.

martes, 7 de agosto de 2012

Arte en origami












Cuenta la artista francesa Mademoiselle Maurice, quien está detrás de estas instalaciones con figuritas de origami, que su inspiración para este proyecto, es el pueblo japonés, quienes entienden las pajaritas de origami como un símbolo de la paz.

Concretamente, recoge la tradición que conserva el pueblo japonés tras el "Proyecto de las 1000 grullas", del que ya os hablé en mi anterior blog.

Tras hacer diversas instalaciones en Francia, este año, Maurice ha llegado con sus origamis de colores a Vietnam y, cómo no, a Japón.  A mí me parece preciosos y por eso os los he querido enseñar.

Vía

lunes, 6 de agosto de 2012

Málaga memories



¿Cómo ha ido vuestro fin de semana?

Espero que, como mínimo, haya sido la mitad de bueno que el mío. En mi caso, por Málaga,  todo ha estado muy por encima de lo esperado. Buena comida, buen tiempo y mejor compañía.
¡¡Gracias a mis niños!! ¡Sois lo más grande!

A todos, feliz comienzo de semana.




Por cierto, en esta taza y en los posos del café, se esconde la predicción de mi futuro... ¿habrán acertado?


viernes, 3 de agosto de 2012

Un lugar para este finde


Estaba deseando disfrutar por fin de este fin de semana en Málaga. ¡Ole y ole!

Nos encontraremos allí un grupo de amigos venidos desde Madrid, Barcelona y, cómo no, la misma Málaga, para celebrar el cumple de Charlie. Amigos, playa, pescaíto y muchas risas. Como diría el mismísimo anfitrión, "¡esta noche, descorche!".

Que paséis un feliz finde.




Fotos: 1, 2 y 3

jueves, 2 de agosto de 2012

Mi viaje a USA: La Ruta 66 y Los 50's

Ya os adelantaba el otro día que, con tanta foto, tenía que buscar algún criterio de ordenación para filtrarlas y colgarlas en el blog. Ayer me vino la inspiración y he decidido que, como el rollo cronológico ya os lo conté en el planning del viaje, en esta ocasión lo haré por bloques temáticos, intentando transmitiros con ellos los distitntos Estados Unidos que he vivido durante estas tres semanas.

Para que no sea un coñazo monotemático y porque esto no es un blog de viajes, alternaré las entradas sobre este asunto con los contenidos habituales del blog.  Y lamento si, al final de todo, os parece una sucesión de postales (con más o menos atino) pero ya sabéis que soy muy reticente a colgar fotos de la menda en el blog.

Por último, os pido que seais benevolentes, una no es fotógrafa profesional :)  Lo que sí os puedo decir es que, en muchísimas ocasiones, las fotos no hacen justicia a lo que he visto. Es imposible plasmar la grandeza de un desierto en una sola foto... o los colores de una ciudad como Las Vegas en una cámara digital de ir por casa.

Tras esta larguísima intoducción... primer bloque temático: La Ruta 66 y Los 50's (que han resultado ir más de la mano de lo que yo esperaba).
















  



 
 
Por no agobiaros mucho con los datos, os diré que casi todas las fotos son de Williams (Arizona), salvo el final del la ruta ,que termina en el muelle de Santa Mónica (Los Ángeles - California). Las de carretera son de varios kilómetros y estados, no puedo concretar. Vimos millones de moteros (como cabe esperar en la Ruta 66) y hasta hoy mismo no me he caído en la cuenta de que no hice ni una sola foto de ellos.  Así soy yo, imperfecta.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Foodscapes




Fotografías de Alexander Crispin, demostrando que,  además de la gastronomía, el plato en si mismo también puede ser un arte.  Paisajes hechos con comida, sobre fondo blanco: foodscapes, que lo llaman.

No es la primera vez que mezclamos arte y comida en este blog (aquí o aquí). Será que me tiene obsesionada el tema.

Vía