El otro día, cuando volví de Barcelona y abrí la nevera, 4 peras me miraron desde el fondo de la nevera, pidiendo clemencia y una muerta rápida, ya que llevaban ahí abandonadas varios días.
Confieso que, aunque me obligo y compro fruta, me cuesta muchísimo comérmela y nunca veo el momento en que me apetezca. Así que, sabiendo que no me iba a comer esas peras y como no está el tema para ir tirando comida, se me ocurrió hacer una tarta de peras.
Nunca he hecho una tarta de peras pero deduje que, si se puede hacer con manzanas, las peras funcionarían igual. Confirmé que tenía todos los ingredientes necesarios (harina, azúcar, levadura...) y por el camino me encontré un paquete de almendras; puestos a inventar, decidí que las añadiría también.
El resultado final fue estupendo (no lo digo yo, mi oficina secunda), muy suave y sabroso.
La receta es la siguiente:
Ingredientes (para un molde de unos 20 cm)
-150 grs de harina
-80 grs de azúcar
-70 grs de mantequilla
-3 o 4 peras, según el tamaño
- 1 sobre de levadura
-75 grs de almendras
-una pizca de sal
-canela (opcional)
-azúcar glass para decorar
Pasos:
1. Cascamos los huevos en un bol y los batimos con las varillas (manual o eléctricas) hasta conseguir una masa lo suficientmente homogénea y espumosa.
2. En un segundo bol, mezclamos la harina con la levadura y un poco sal. Lo juntamos todo y vamos incorporando esta mezcla, poco a poco, en el huevo.
3. Incorporamos a la masa la mantequilla derretida (para que mezcle mejor) así como el vaso de leche. Lo mezclamos todo, hasta que tengamos una masa fina, sin grumos y cremosa.
4. Añadimos las peras peladas y cortadas. Aconsejo que no las cortéis muy pequeñas ya que, se deshacen con facilidad, y al final los trozos serán casi imperceptibles. A mí me gustan que sean visibles. Si al mezclarlo todo, el resultado es muy compacto, podéis añadir un poco más de leche.
5. Incorporamos las almendras picadas y canela al gusto. Sobre esto, hago la misma apreciación, a mí me gusta notar que mastico la almendra, así que no me gusta picarla en exceso, prefiero los tropezones.
6. Vertemos la masa sobre un molde, previamente untado con mantequilla y espolvoreado con harina. Metemos el molde en el horno, como siempre, precalentado. El tiempo de coción variará según el horno (acordaos de que el palillo nunca engaña); yo lo tuve 45-40 min a 180º C
7. Una vez desmoldado y enfriado, decorar con azúcar glass y sevir. En este momento, me arrepentí de no haber colocado unas almendritas en la superfície antes de meterlo a hornear, no se me ocurrió hasta entonces.
































